Dormir ni mucho ni poco: la ciencia confirma el vínculo entre las horas de sueño y la mortalidad
Dormir menos de 7 horas o más de 9 aumenta el riesgo de mortalidad, según un metanálisis con 79 estudios. El rango óptimo: 7 a 8 horas diarias, con diferencias de impacto entre hombres y mujeres.
