Netflix quiere quedarse con Warner Bros. y HBO Max: la movida que podría reescribir Hollywood
Netflix negocia en exclusiva la compra de Warner Bros. y HBO Max, una jugada que podría transformar Hollywood. La operación llega tras una feroz guerra de ofertas y despierta temores por una posible concentración de poder sin precedentes en la industria del entretenimiento.
Netflix volvió a patear el tablero. La compañía que alguna vez juró que no necesitaba comprar un estudio tradicional ahora está en negociaciones exclusivas para adquirir nada menos que Warner Bros. y HBO Max. Sí, el histórico estudio de Bugs Bunny, Harry Potter, Matrix y Batman, más la plataforma que definió el “prestigio televisivo”.
La noticia, confirmada por Variety, llega después de una guerra de ofertas digna de telenovela. Detrás del botín estuvieron Paramount Skydance, liderada por David Ellison, y Comcast, que buscaban quedarse con los activos de estudio y streaming de Warner Bros. Discovery (WBD). Pero Netflix terminó quedándose con la exclusiva, al menos por ahora.
Un giro inesperado para Netflix
Durante años, los jefes de Netflix, Ted Sarandos y Greg Peters, repitieron como mantra que no necesitaban una “biblioteca profunda” al estilo Hollywood clásico. Sin embargo, la idea de sumar 100 años de historia cinematográfica, más el catálogo de HBO (que no es precisamente un rejunte de sketches de YouTube), terminó siendo demasiado tentadora.
Si el acuerdo avanza, Netflix obtendría:
- La biblioteca completa de Warner Bros.
- La marca HBO, su catálogo histórico y HBO Max.
- DC Studios, con sus superhéroes e historias.
- Harry Potter, sí, la gallina de los huevos de oro.
- Décadas de cine, TV y propiedad intelectual para exprimir sin piedad.
Una movida que convertiría a Netflix no solo en la plataforma dominante, sino también en el mayor estudio de Hollywood, algo que jamás había hecho en su historia: comprar un gigante entero, en vez de construirlo desde cero.
La novela detrás del negocio
Todo esto se disparó en 2022 con la accidentada fusión entre WarnerMedia y Discovery. Resultado: un monstruo mal ensamblado que heredó deudas, tensiones internas y un precio de acción que se desplomó como torre de Jenga mal apoyada.
Ante ese caos, la junta de WBD ideó un plan de desinversión para separar el estudio y HBO Max de los canales tradicionales como CNN, TNT y TBS. Ese proceso estaba previsto para cerrarse en 2026, pero Ellison llegó con una oferta por todo WBD, lo que aceleró los tiempos.
Paramount se volvió especialmente agresiva y llegó a ofrecer unos USD 27 por acción, respaldada por fondos soberanos de Medio Oriente. El jueves, incluso acusó públicamente a Netflix de comportamientos irregulares en el proceso de compra. Guerra sucia nivel Hollywood.
¿Y el antimonopolio?
Si Netflix finalmente compra Warner Bros. y HBO Max, la industria probablemente entre en combustión espontánea. Sería una concentración de poder inédita: el streamer con más suscriptores del mundo sumando el legado de uno de los estudios más influyentes de la historia.
No sorprende que ya aparecieran cartas anónimas de figuras de Hollywood al Congreso estadounidense, alertando que un acuerdo así podría “estrangular el mercado teatral”, reducir estrenos en salas y achicar aún más las ventanas de distribución.
Firmaron de manera anónima “por miedo a represalias”. Sí, en 2025 Hollywood es tan dramático como siempre.
Lo que está en juego
Si Netflix se queda con Warner Bros. Discovery, se termina de consolidar un cambio de era:
- Hollywood deja de ser un ecosistema de estudios centenarios.
- El streaming pasa de competencia feroz a reinos cada vez más grandes.
- Los contenidos clásicos se convierten en armas de guerra corporativa.
Y la pregunta incómoda queda flotando:
¿Qué pasa cuando el jugador más grande se convierte también en el dueño del patrimonio audiovisual más valioso del siglo XX?
Como si Hollywood necesitara más drama.
Referencias:
