Cómo el asfalto propaga enfermedades: un estudio vincula las nuevas rutas con el aumento del dengue en la Amazonia
La construcción de carreteras puede tener efectos inesperados sobre la salud pública. Un estudio realizado en la Amazonia peruana encontró que el asfaltado de una autopista estuvo asociado con un aumento del 403 % en la incidencia del dengue durante los catorce años posteriores.
Carretera 5N en la selva amazónica de la región de Huánuco, Perú.
La construcción de carreteras suele asociarse con desarrollo económico, integración territorial y mejores condiciones para el transporte. Sin embargo, una investigación publicada en la revista científica Nature Sustainability advierte que estas obras también pueden generar consecuencias sanitarias inesperadas, especialmente en regiones tropicales donde enfermedades como el dengue encuentran condiciones favorables para expandirse.
El estudio analizó el impacto que tuvo el asfaltado de la Autopista Interoceánica en la región peruana de Madre de Dios, en plena Amazonia, y concluyó que la mejora de la infraestructura vial estuvo asociada a un fuerte incremento en la transmisión del dengue durante los años posteriores a la obra.
Un experimento natural en la Amazonia peruana
Los investigadores aprovecharon una circunstancia excepcional para evaluar la relación entre infraestructura y salud pública. En 2009 se pavimentó un importante tramo de la Autopista Interoceánica que atraviesa Madre de Dios, una región que hasta entonces permanecía relativamente aislada.
Este cambio permitió comparar la evolución de los casos de dengue en centros de salud ubicados cerca de la nueva carretera con otros establecimientos más alejados, tanto antes como después del asfaltado. Para minimizar posibles sesgos, el equipo utilizó un método estadístico de inferencia causal conocido como «diferencias en diferencias», ampliamente empleado para evaluar políticas públicas cuando no es posible realizar experimentos controlados.
Un aumento del 403 % en la incidencia
Los resultados fueron contundentes. Según las estimaciones del estudio, desde 2009 el asfaltado estuvo asociado con aproximadamente 10.950 casos adicionales de dengue, con un intervalo de confianza del 95 % que oscila entre 3.186 y 18.715 casos.
En términos relativos, esto representa un incremento promedio del 403 % en la incidencia del dengue en las localidades cercanas a la carretera durante el período comprendido entre 2009 y 2022, en comparación con las tasas registradas antes del pavimentado.
Aunque el estudio no afirma que el asfalto sea la causa directa de la enfermedad, sí demuestra que la construcción de esta infraestructura modificó las condiciones que favorecen su propagación.
¿Por qué una carretera puede favorecer el dengue?
El dengue es una enfermedad viral transmitida principalmente por el mosquito Aedes aegypti, aunque en determinadas regiones amazónicas también pueden intervenir otros mosquitos del género Aedes. Su expansión depende tanto de factores ambientales como del movimiento de las personas.
Los autores plantean que las nuevas carreteras incrementan considerablemente la movilidad humana, facilitando que personas infectadas transporten el virus hacia nuevas localidades donde existen mosquitos capaces de transmitirlo.
Al mismo tiempo, la mayor circulación de vehículos y mercancías puede contribuir a la dispersión de los propios vectores. A ello se suma que el desarrollo asociado a las carreteras suele implicar mayor urbanización, cambios en el uso del suelo, asentamientos humanos y la aparición de recipientes con agua estancada, ambientes ideales para la reproducción de los mosquitos.
En conjunto, estos factores crean un escenario propicio para que el dengue encuentre nuevas oportunidades de expansión.
Infraestructura y salud: una relación que suele pasar desapercibida
Tradicionalmente, las evaluaciones de impacto ambiental de grandes obras consideran aspectos como la deforestación, la pérdida de biodiversidad o las emisiones de carbono. Sin embargo, los efectos sobre la salud pública reciben mucha menos atención.
Los autores sostienen que este tipo de consecuencias debería incorporarse de forma sistemática en la planificación de futuras carreteras en regiones tropicales, especialmente en zonas donde enfermedades transmitidas por mosquitos representan una carga importante para la población.
Incluir estrategias preventivas desde la etapa de diseño permitiría reducir riesgos mediante programas de vigilancia epidemiológica, control de vectores, campañas de prevención y fortalecimiento de los sistemas sanitarios locales.
Desarrollo con una mirada más amplia
La investigación no cuestiona la necesidad de construir infraestructura para mejorar la conectividad y el desarrollo económico. Más bien propone ampliar la perspectiva con la que se evalúan estos proyectos.
En regiones de alta biodiversidad y gran sensibilidad ambiental, una carretera no solo modifica el paisaje o la economía local: también altera la dinámica de los ecosistemas y de las enfermedades infecciosas.
Comprender estas interacciones resulta fundamental para que el progreso material no venga acompañado de costos sanitarios evitables. El estudio constituye una de las evidencias más sólidas hasta el momento de que las decisiones sobre infraestructura pueden influir de manera significativa en la propagación del dengue, una enfermedad que continúa expandiéndose en numerosas regiones tropicales del mundo.
Referencia
- Autores del estudio. (2026). Road paving increases dengue transmission in the Peruvian Amazon. Nature Sustainability.
