Hollywood en llamas: crónica de una guerra corporativa que puede redefinir el entretenimiento global
Netflix estaría cerrando la compra de Warner Bros. Discovery por unos USD 82.700 M, pero Paramount lanzó una oferta hostil de USD 108 M dirigida a accionistas, complicando el acuerdo y abriendo una guerra de bids que podría extenderse hasta 2026.
A fines de noviembre/principios de diciembre de 2025, una negociación que parecía encaminada cerrarse entre Netflix y Warner Bros. Discovery (WBD) por la compra de los estudios y el negocio de streaming de Warner se transformó en una verdadera batalla empresarial con implicancias estratégicas, financieras y regulatorias.
¿Qué prometía el acuerdo Netflix-Warner?
Netflix anunció un acuerdo valorado en unos 82 700 millones de dólares bajo el cual adquiriría los activos de estudio y streaming de WBD (incluyendo HBO Max) por 27,75 dólares por acción, en efectivo y acciones. Se estima que este tipo de fusiones tardan 12-18 meses en cerrarse por el escrutinio regulatorio que atraen.
Para Netflix, era la oportunidad de pasar de ser rey del streaming a un titán audiovisual con una de las bibliotecas más valiosas del planeta. Sin embargo, la jugada también planteaba interrogantes antimonopolio por la concentración de mercado que implicaría.
La oferta hostil de Paramount: cash por encima de todo
Apenas unos días después, **Paramount Skydance lanzó una oferta pública de adquisición hostil directamente a los accionistas de Warner Bros. Discovery: 30 dólares por acción en efectivo, lo que valora la empresa completa en alrededor de 108 400 millones de dólares.
Esta oferta es:
- Superior en efectivo comparada con la de Netflix (que mezcla acciones y cash).
- Dirigida directamente a los accionistas en lugar de negociarse con la directiva de WBD (rasgo típico de una OPA hostil).
- Estratégicamente pensada para evitar el proceso regulatorio dilatado que, según Paramount, enfrentaría el acuerdo de Netflix.
La oferta cubre toda la empresa (incluyendo canales lineales como CNN, TNT, etc.), mientras que Netflix se había centrado solo en streaming y estudios.
¿Por qué es tan compleja esta puja?
Este conflicto no es solo dinero. Tiene varios planos:
Valor para accionistas vs. estrategia corporativa
Paramount sostiene que dinero en mano ahora (cash) es mejor para los accionistas que una combinación de cash y acciones de otra compañía cuyo valor futuro es incierto.
Netflix, por su parte, confía en que el cierre de su acuerdo se producirá y ofrece la posibilidad de que los accionistas de WBD participen del crecimiento futuro que aportaría la fusión.
Riesgos regulatorios y barreras legales
Ambas ofertas enfrentan:
- Control antimonopolio: la combinación de grandes plataformas de contenido suele atraer revisiones de autoridades de competencia en EE. UU., Europa y otros mercados.
- Acciones y plazos del board de WBD: Warner Bros. Discovery tiene un acuerdo con Netflix, y romperlo implicaría pagar una multa considerable si decide aceptar otra oferta.
Además, hay discusiones sobre los riesgos de que inversiones en la OPA de Paramount provengan de fondos vinculados a países extranjeros, lo que podría activar revisiones por razones de seguridad nacional.
Movimientos del mercado y expectativas
La noticia de la oferta hostil provocó:
- Suba en las acciones de WBD ante la expectativa de una puja más alta.
- Baja momentánea en títulos de Netflix por la incertidumbre.
–Opiniones divididas entre analistas sobre si este pulso terminará a favor del acuerdo original o si Paramount logrará presionar por mejores condiciones.
¿Qué viene ahora?
Esta disputa puede extenderse semanas o meses. Las opciones en el tablero incluyen:
- Netflix aumentando su oferta para competir por más cash.
- Paramount ajustando su propuesta o esperando conseguir suficientes acciones para tomar control sin la directiva de WBD.
- Acciones regulatorias o antimonopolio que ralentizan o incluso bloquean algunas formas de consolidación en el mercado.
En el peor –o más interesante– de los casos, podríamos ver una subasta pública de Warner con múltiples postores y consecuencias profundas para la industria audiovisual en años venideros.
Reflexión rápida: ¿qué está en juego realmente?
Más allá de cifras estratosféricas, esta batalla corporativa es también una puja por el control cultural y narrativo en una era digital. El ganador no será solo quien ponga más dinero, sino quien logre:
- Navegar las barreras regulatorias,
- Satisfacer a los accionistas de WBD,
- Integrar y potenciar marcas icónicas (desde DC o Harry Potter hasta HBO),
- Y finalmente, convencer al mercado global de que su visión del entretenimiento del futuro es la más sólida.
