HSAM: el adolescente que puede recordar gran parte de su vida con una precisión extraordinaria

Un adolescente de 16 años identificado como KCL presenta una extraordinaria memoria autobiográfica altamente superior (HSAM). Los investigadores confirmaron que recuerda acontecimientos de su vida con una precisión excepcional y que sus recuerdos autobiográficos involuntarios aparecen con una frecuencia muy superior a la habitual.

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Para la mayoría de nosotros, la memoria autobiográfica es una cosa bastante poco confiable. Recordamos momentos importantes, sí, pero con el tiempo los detalles se desdibujan, algunos desaparecen y otros pueden terminar mezclándose con fotografías, relatos familiares o reconstrucciones que nuestra propia mente hace sin que nos demos cuenta.

Pero existen casos extraordinariamente raros en los que ocurre prácticamente lo contrario.

Se estima que menos de 100 personas en el mundo podrían presentar una condición conocida como memoria autobiográfica altamente superior (HSAM, por sus siglas en inglés). Ahora, un nuevo estudio documentó el caso de un adolescente de 16 años identificado científicamente como KCL, una denominación utilizada para preservar su identidad.

Lo interesante no es solamente que recuerde muchísimo. Es cómo aparecen esos recuerdos.

Una vida que parece tener un archivo casi permanente

Según los investigadores, KCL comenzó a experimentar alrededor de los tres años una sensación de continuidad autobiográfica consciente. Desde entonces, describió la mayoría de sus recuerdos como muy detallados y fácilmente accesibles.

El adolescente afirmó que puede recordar acontecimientos ocurridos en aproximadamente la mitad de los días transcurridos desde agosto de 2022, con un nivel de detalle poco habitual.

No se trata simplemente de recordar que algo ocurrió.

En las personas con HSAM, determinados acontecimientos pueden ser recuperados con una precisión temporal y contextual extraordinaria: qué ocurrió, cuándo ocurrió, dónde estaba la persona y qué otros elementos rodeaban aquel momento.

Y hay otro detalle particularmente curioso: los recuerdos no siempre aparecen porque KCL intente buscarlos.

Una canción, un olor, una frase o algún pequeño estímulo cotidiano puede actuar como disparador y hacer que aparezca espontáneamente un episodio de su pasado.

Es decir, el recuerdo puede venir a buscarlo a él.

Una memoria que aparece sin ser convocada

Para estudiar esta característica, el equipo dirigido por Barzykowski utilizó un método previamente desarrollado para investigar los recuerdos autobiográficos involuntarios en personas de la población general.

Como KCL vivía lejos de los investigadores, las pruebas se realizaron de manera remota.

Durante una de ellas, el adolescente debía concentrarse en una tarea informática que consistía en observar determinados patrones en una pantalla. De manera periódica, los investigadores interrumpían la actividad y le preguntaban qué pensamientos habían pasado por su cabeza.

El objetivo era detectar algo que puede resultar difícil de estudiar experimentalmente: qué recuerdos aparecen espontáneamente cuando una persona no está intentando recordar nada.

Y ahí apareció una diferencia llamativa.

KCL experimentó una frecuencia de recuerdos autobiográficos involuntarios descrita por los investigadores como “notablemente elevada” en comparación con los datos disponibles de personas sin HSAM.

Pero la diferencia tenía límites bastante precisos.

No parecía tratarse de una mente incapaz de dejar de pensar.

No recuerda todo. Recuerda más su pasado

Los investigadores encontraron que la frecuencia de pensamientos generales de KCL se encontraba dentro de parámetros normales.

También ocurría algo interesante con el futuro.

Los pensamientos espontáneos relacionados con acontecimientos futuros aparecían en una frecuencia normal. La particularidad estaba específicamente relacionada con los recuerdos autobiográficos del pasado.

Esto es importante porque permite distinguir entre una memoria autobiográfica extraordinariamente potente y una capacidad generalizada de pensamiento espontáneo fuera de lo común.

KCL no parecía estar permanentemente atrapado en una especie de máquina mental de recuerdos.

Simplemente, cuando su mente producía pensamientos espontáneos relacionados con su propia vida, estos aparecían con una frecuencia excepcionalmente alta.

Más del 99,9 % de la población

Las pruebas realizadas también confirmaron que su capacidad de memoria autobiográfica se encontraba en un nivel que, estadísticamente, se espera que supere al 99,9 % de la población general.

Sin embargo, el resto de sus capacidades cognitivas no mostraba diferencias igualmente extraordinarias.

Su atención, memoria de trabajo y funcionamiento ejecutivo parecían encontrarse dentro de rangos relativamente normales.

Esto coincide con algo que ya había aparecido en investigaciones anteriores sobre HSAM: tener una memoria autobiográfica excepcional no significa necesariamente tener una inteligencia general extraordinaria o capacidades cognitivas superiores en todos los ámbitos.

Es una diferencia bastante específica.

Como si el cerebro hubiera decidido mejorar brutalmente una función determinada y dejar las demás funcionando en modo estándar.

Un cerebro aparentemente normal

Tampoco se encontraron indicios de algún trastorno asociado.

Según la información proporcionada por sus padres, el desarrollo de KCL desde el nacimiento había sido normal. No presentaba antecedentes de problemas psiquiátricos o educativos relevantes.

Esto resulta especialmente interesante porque la HSAM no parece explicarse simplemente como consecuencia de una alteración general del funcionamiento cerebral.

La condición sigue siendo poco comprendida.

Aunque se han documentado otros casos, buena parte de las investigaciones anteriores se concentraron en la capacidad de recordar voluntariamente información autobiográfica. Es decir, se les pedía a los participantes que recuperaran acontecimientos concretos de su pasado.

El estudio de KCL pone el foco en otra cuestión: qué ocurre cuando los recuerdos aparecen sin que nadie los haya llamado.

Y ahí parece haber algo diferente.

¿Una memoria perfecta?

Conviene hacer una aclaración importante: HSAM no significa tener una memoria perfecta.

Tampoco significa recordar absolutamente todos los días de la vida, cada conversación o cada detalle de cada acontecimiento.

La memoria humana sigue siendo un sistema complejo y reconstructivo. Incluso en personas con capacidades extraordinarias existen límites.

Lo excepcional en estos casos es la facilidad, cantidad y precisión con la que pueden recuperar recuerdos autobiográficos, especialmente aquellos relacionados con acontecimientos cotidianos que para la mayoría de nosotros desaparecerían rápidamente.

Y esto abre una pregunta bastante fascinante.

Si nuestra memoria normal necesita olvidar, deformar y reconstruir constantemente información para funcionar, ¿qué ocurre cuando una persona conserva una cantidad excepcionalmente grande de su pasado?

Recordarlo todo también podría ser complicado

Tendemos a imaginar una memoria extraordinaria como un superpoder.

Y, bueno, probablemente tenga ventajas.

Pero recordar constantemente acontecimientos personales con enorme facilidad también puede tener un costado menos evidente. Los recuerdos no son solamente información: están asociados a emociones, contextos, personas y experiencias.

Un olor cualquiera puede devolver a alguien a una tarde de años atrás. Una canción puede reconstruir un episodio que parecía perdido.

En el caso de KCL, esa puerta parece abrirse con mucha más frecuencia que en la mayoría de las personas.

Por ahora, el estudio no permite responder si esta característica constituye una ventaja general, una particularidad cognitiva neutral o una combinación de ambas.

Lo que sí muestra es algo bastante más interesante: la memoria humana puede variar muchísimo más de lo que experimentamos en nuestra propia cabeza cotidiana.

Y estudiar casos como el de KCL no sirve solamente para conocer a unas pocas personas capaces de recordar extraordinariamente bien.

También puede ayudar a comprender cómo construimos nuestra identidad a partir del pasado, por qué algunos recuerdos aparecen sin ser buscados y, sobre todo, qué mecanismos hacen que un acontecimiento permanezca durante años mientras otro desaparece casi inmediatamente.

Porque, al final, todos vivimos parcialmente de nuestros recuerdos.

La diferencia es que para algunos el archivo tiene bastante menos tendencia a perder documentos.


Fuente: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0010945226002364?via%3Dihub

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