Indio Eterno
Bastante seguido ser argentino se siente como ser parte de un club muy exclusivo (aunque no lo sea; porque, de hecho todo el mundo viene y se sirve). Pero en gran medida se vive al país como una gran familia que por momentos se une al unísono, sobre todo cuando los símbolos e íconos de esa familia tiene alguna situación, ahí es donde más se ve. Se siente como casi como un privilegio, un orgullo ¿no?. Ahora: EL INDIO ¿se nos fue o está mas vivo que nunca? se fundió en cada uno de nosotros tal vez. Lo cierto es que se siente que algo grande se movió en el mundo y en el universo… en nuestro universo argento. Una nueva estrella se eleva al firmamento.
Pensando random: Construimos estos ídolos -barrocos y magnificentes a la vez-, y nadie sabe cómo funciona ni por qué… Como dice el Indio «Yo no sé por qué soy el Indio». Lo argentinos no sabemos por qué somos argentinos, pero acá estamos, con nuestra propia mitología y todo.
En fin… El Indio… Qué se puede decir? Mas que el decir, el espacio lo ocupa todo el sentimiento- Podríamos llenar bibliotecas con anécdotas de cada una de nosotras… almas argentinas y nuestras historias con el Indio, cada uno con su versión del Indio, 46 millones de argentinos, 46 millones de Indios, millones de historias. ¿Un Indio por cada persona? Se vuelve muy borgeano enseguida.
De entre nuestros ídolos, el Indio parece ser el de mayor magnitud y transversalidad. Es dificil tomar conciencia de lo raro que es que un tipo, músico o lo que sea, mueva tanto a tanta gente de forma independiente y espontánea, la auto movilización voluntaria, los viajes de todo el país para ir y estar cerca del Indio, es realmente una locura… una maravillosa locura. Lo que hemos visto en tiempos de misas y lo que estamos viendo en estos días de despedida, nos va a dejar una imagen muy interesante.
No hay nada que decir la verdad, solo sentir, escuchar mucho los redondos, los fundamentalistas, estar cerca con cada argentino que en este momento se mueve para despedirlo. Acompañar a la familia del Indio. Agradecer y disfrutar de estas imágenes de misas, ceremonias, travesías, bailes y cantos, sonrisas y llantos que brotan en tantos lugares. Ya habra tiempo para de escribir libros, analizar letras y filosofar filoso… por ahora vamos a festejar.
