Portada » Descubriendo la Edad de Nuestros Órganos: Un Estudio Revelador de Stanford Medicine

Descubriendo la Edad de Nuestros Órganos: Un Estudio Revelador de Stanford Medicine

En el complejo entramado de la vida, nuestros órganos envejecen a ritmos distintos, revela un estudio innovador liderado por investigadores de Stanford Medicine. La investigación, basada en el análisis de 5,678 individuos, arroja luz sobre cómo la edad biológica de nuestros órganos puede ser determinante para la salud y la longevidad.

El estudio, publicado en línea en la revista Nature, se embarcó en una exploración detallada de la edad biológica de 11 órganos clave: corazón, grasa, pulmón, sistema inmunológico, riñón, hígado, músculo, páncreas, cerebro, vasculatura e intestino. Cada uno de estos órganos sigue su propio camino en el viaje del envejecimiento, lo que tiene implicaciones significativas para la salud futura de una persona.

Tony Wyss-Coray

El corazón, el epicentro vital de nuestro sistema, resultó ser un indicador crucial. Aquellos con un envejecimiento cardíaco acelerado mostraron un riesgo 2.5 veces mayor de desarrollar insuficiencia cardíaca, incluso sin indicios iniciales de enfermedad activa. Del mismo modo, los cerebros que envejecen más rápido tienen 1.8 veces más probabilidades de experimentar deterioro cognitivo en cinco años, estableciendo un vínculo directo entre la edad acelerada del cerebro y el riesgo de enfermedades como el Alzheimer.

Lo sorprendente es que aproximadamente el 18.4% de los adultos de 50 años o más poseen al menos un órgano envejeciendo a un ritmo notablemente rápido en comparación con la población promedio. Este fenómeno no solo aumenta el riesgo de enfermedades asociadas con ese órgano en particular, sino que también se asocia con un mayor riesgo de mortalidad en los próximos 15 años.

El estudio se basó en la evaluación de miles de proteínas en la sangre, permitiendo a los investigadores identificar casi 900 proteínas específicas de órganos. Estas proteínas se correlacionaron con el envejecimiento acelerado de los órganos y la susceptibilidad a enfermedades y mortalidad. Un algoritmo de aprendizaje automático entrenado para predecir la edad biológica basándose en estos biomarcadores demostró ser preciso al evaluar datos de miles de personas.

El descubrimiento más significativo radica en la posibilidad de un análisis de sangre simple que podría revelar qué órganos están envejeciendo rápidamente, permitiendo intervenciones terapéuticas preventivas mucho antes de que se manifiesten los síntomas clínicos.

El profesor Tony Wyss-Coray, autor principal del estudio, enfatiza que este enfoque podría revolucionar la medicina preventiva. Identificar órganos envejecidos antes de que se manifiesten problemas clínicos podría llevar a tratamientos más efectivos y, potencialmente, a una mayor esperanza de vida.

El impacto potencial de este estudio va más allá de la comprensión de los procesos de envejecimiento. La empresa Teal Omics Inc., fundada por Wyss-Coray y su equipo, busca llevar estos hallazgos al ámbito comercial, explorando nuevas oportunidades farmacológicas y marcando un hito en la medicina personalizada.

En última instancia, este estudio despierta la posibilidad emocionante de monitorear y mantener la salud de nuestros órganos de manera más precisa, abriendo nuevas vías para una atención médica más anticipada y personalizada.


fuente: https://med.stanford.edu/news/all-news/2023/12/aging-organs.html

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *